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El derecho a elegir notario que casi nadie ejerce

Actualizado el 15 de julio de 2026 · 8 min de lectura

En una compraventa de vivienda, el notario lo elige quien paga la escritura, y por ley esa persona es normalmente el comprador. Es un derecho que casi nadie ejerce, porque suele venir "puesto" por la inmobiliaria, el vendedor o el banco. Pero puedes reclamarlo: solo tienes que decirlo a tiempo, antes de que se cierre la fecha de firma. En este artículo te explicamos cómo hacerlo y por qué importa.

La escena típica es esta: llegas al día de la firma y te encuentras con una notaría que no habías elegido tú, a veces lejos de tu casa y elegida por conveniencia de la otra parte. No pasa nada grave, pero has renunciado sin saberlo a algo que era tuyo: decidir ante quién firmas la compra más cara de tu vida.

Elegir notario no es solo una cuestión de cercanía o de simpatía. Es poder preparar la escritura con calma, hacer preguntas y revisar el borrador antes de firmar. Vamos a ver quién elige de verdad, cómo se ejerce ese derecho y en qué se nota.

Quién elige notario en una compraventa (y por qué suele ser el comprador)

La regla de fondo es sencilla: el derecho a elegir notario lo tiene quien paga sus honorarios (el arancel). En una compraventa de vivienda, salvo pacto distinto, los gastos de la escritura de compraventa los asume mayoritariamente el comprador, y por eso es quien tiene la última palabra sobre la notaría. Es un derecho reconocido en la normativa notarial, no un favor que te hagan.

En la práctica, muchas veces el notario lo acaba proponiendo la inmobiliaria, el vendedor o el banco que concede la hipoteca. No lo hacen para perjudicarte: suelen trabajar siempre con la misma notaría porque les resulta cómodo y ágil. Pero cómodo para ellos no significa que sea tu mejor opción, ni que tengas que aceptarlo sin más.

Si hay hipoteca, entra en juego otra escritura distinta (la del préstamo). Conviene coordinar ambas para firmarlas el mismo día y en la misma notaría, algo habitual. La entidad puede tener sus preferencias, pero el derecho a elegir notario del comprador sigue existiendo; lo suyo es hablarlo con el banco cuanto antes para que todo cuadre.

  • Lo elige quien paga la escritura de compraventa: normalmente, el comprador.
  • La inmobiliaria o el vendedor pueden proponer notaría, pero no imponerla.
  • Si hay hipoteca, coordina con el banco para firmar todo el mismo día.
  • El reparto de gastos entre comprador y vendedor puede pactarse; revísalo en el contrato.

Cómo se ejerce el derecho: el momento lo es todo

Elegir notario no tiene ningún misterio, pero hay que hacerlo a tiempo. El momento clave es la señal o el contrato de arras, cuando se fija el compromiso de compra y, muchas veces, una fecha aproximada de firma. Ahí es donde debes decir, por escrito si puedes, que la escritura se firmará en la notaría que tú elijas.

Basta con comunicarlo con claridad a la otra parte y a la inmobiliaria: "la compraventa la firmaremos en la notaría X". Puedes elegir cualquier notaría de España; no tienes por qué firmar en la del pueblo del vendedor ni en la que use siempre la agencia. Lo lógico es escoger una que te venga bien por cercanía o por confianza.

Cuanto antes lo digas, mejor. Si esperas al último momento, ya habrá una fecha cerrada con otra notaría y cambiarla generará fricción. Dejar constancia en las arras evita malentendidos y te da margen para hablar con la notaría elegida, pedir el borrador y resolver dudas sin prisas.

Qué ganas eligiendo tú la notaría

La ventaja no es solo comodidad. Elegir tu notario te da tiempo y acceso. Un buen notario te explicará qué estás firmando, comprobará que la vivienda está libre de cargas, verificará que quien vende es realmente el titular y que la descripción registral coincide con lo que compras. Ese trabajo de comprobación es la razón de ser de la escritura pública.

Sobre el arancel, conviene tener claro algo: los honorarios del notario están regulados por normativa, así que no vas a "ahorrar" buscando el notario más barato, porque el precio de un mismo acto es esencialmente el mismo en cualquier notaría. Lo que sí eliges es el trato, la cercanía y la disponibilidad para atenderte antes de firmar. A fecha de 2026, si te surge cualquier duda sobre el arancel o el reparto de gastos, puedes revisarlo con la propia notaría o consultar tu caso con un profesional.

Elegir notaría te permite además pedir el borrador de la escritura con antelación. Leerlo antes, con tranquilidad, es una de las cosas que más disgustos evita: nombres bien escritos, superficie correcta, referencia catastral, cargas, y las condiciones exactas de la operación.

Antes de firmar: la lista que conviene tener a mano

Firmar una compraventa va mucho más allá de estampar tu firma. Llegar con los deberes hechos hace que la firma sea un trámite tranquilo y no una fuente de sorpresas. Esta checklist te ayuda a no dejarte nada:

  • Nota simple actualizada del Registro de la Propiedad: confirma titular y cargas.
  • Certificado de estar al corriente de la comunidad de propietarios.
  • Últimos recibos del IBI y justificante de suministros al día.
  • Certificado de eficiencia energética de la vivienda.
  • Comprobar que la descripción de la escritura coincide con la realidad (superficie, referencia catastral).
  • Tener claro cómo se paga el precio y qué justificantes de pago se aportan.
  • Pedir y leer el borrador de la escritura con días de antelación.

Los gastos e impuestos alrededor de la firma

Elegir notario también te ayuda a entender los gastos que rodean la compra, que no son solo los honorarios notariales. Hay que contar con la inscripción en el Registro de la Propiedad, la gestoría (si la usas) y, sobre todo, los impuestos, que suelen ser la partida más grande.

En la compra de vivienda de segunda mano, el impuesto principal es el Impuesto de Transmisiones Patrimoniales (ITP), que gestiona cada comunidad autónoma. Su tipo suele situarse, de forma orientativa y según la comunidad, aproximadamente entre el 6% y el 10% del precio. A fecha de 2026, verifica el tipo y los plazos vigentes en tu comunidad autónoma o en la AEAT, porque hay diferencias importantes y bonificaciones para ciertos perfiles. En vivienda nueva, en cambio, no se paga ITP sino IVA más otro impuesto asociado a los documentos notariales; también aquí conviene confirmar los tipos vigentes con la AEAT o con un profesional.

Nada de esto es asesoramiento fiscal: es una orientación para que sepas qué preguntar. Cada operación tiene sus particularidades, así que consulta tu caso concreto antes de hacer cuentas cerradas. Lo importante es que llegues a la notaría sabiendo qué gastos te esperan y con el dinero previsto.

  • Honorarios del notario (arancel regulado) y del Registro de la Propiedad.
  • Gestoría, si decides delegar los trámites posteriores.
  • ITP en vivienda de segunda mano; IVA e impuesto documental en vivienda nueva.
  • Posibles bonificaciones según tu comunidad autónoma y tu perfil (verifícalas siempre).

Cómo te ayuda Synko a llegar preparado

Comprar una vivienda genera una montaña de documentos y fechas: arras, nota simple, certificados, recibos, la propia escritura. Synko te ayuda a tener todo eso organizado en un solo sitio, para que cuando llegue el día de la firma no te falte nada y sepas exactamente qué estás firmando y ante quién.

Además, una vez firmada la compra, empieza otra fase: dar de alta o cambiar de titular la luz, el agua, el gas y el resto de suministros del hogar. Synko centraliza esos trámites y te ayuda a decidir con transparencia, diciéndote siempre qué gana Synko en cada recomendación. La última palabra, como con el notario, siempre es tuya.

Preguntas frecuentes

¿Quién elige notario en una compraventa de vivienda?

Como norma general, lo elige quien paga la escritura de compraventa, y ese suele ser el comprador. La inmobiliaria o el vendedor pueden proponer una notaría, pero no imponértela. Si eres el comprador, tienes derecho a firmar en la notaría que prefieras; solo tienes que comunicarlo a tiempo.

¿Cuándo tengo que decir qué notario quiero?

Cuanto antes, e idealmente en el momento de las arras o la señal, cuando se fija el compromiso y la fecha aproximada de firma. Si lo dejas para el final, ya habrá una notaría y una fecha cerradas por la otra parte y cambiarlo será más complicado. Déjalo por escrito si puedes.

¿Puedo elegir una notaría barata para ahorrar?

No de forma significativa. Los honorarios del notario (el arancel) están regulados por normativa, así que un mismo acto cuesta esencialmente lo mismo en cualquier notaría. Lo que eliges es cercanía, trato y disponibilidad para atenderte antes de firmar, no el precio. A fecha de 2026, cualquier duda sobre el arancel puedes revisarla con la propia notaría.

Si tengo hipoteca, ¿también puedo elegir notario?

Sí, el derecho a elegir notario del comprador sigue existiendo. Lo que conviene es coordinarlo pronto con el banco, porque la escritura de la hipoteca y la de la compraventa suelen firmarse el mismo día y en la misma notaría. Habla con la entidad cuanto antes para que todo encaje.

¿Qué pasa si no digo nada y me ponen una notaría?

No ocurre nada ilegal ni la compra queda en entredicho por eso: la escritura es válida. Simplemente habrás renunciado, sin saberlo, a tu derecho a elegir. Por eso conviene decirlo a tiempo, sobre todo si quieres una notaría cercana o de tu confianza para revisar el borrador con calma.

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